Escapadas, Gastronomía

Ruta por la Costa Vasca desde Bilbao: de San Juan de Gaztelugatxe a Zumaia

10 de septiembre de 2026

Pocas rutas en coche concentran tanto dramatismo paisajístico en tan pocos kilómetros como el litoral que une Vizcaya con Guipúzcoa. Conducir pegado al Cantábrico por estas carreteras serpentinas es avanzar entre acantilados verticales que rugen con la marejada, puertos pesqueros con olor a salitre y asador, y ermitas colgadas de rocas imposibles donde los marineros rezaban antes de echarse a la mar.

Hacer una ruta por la Costa Vasca desde Bilbao es la escapada perfecta si quieres salir del entorno urbano de la capital vizcaína y sumergirte de lleno en la Euskadi más marinera y salvaje.

En esta guía recorremos tramo a tramo el itinerario ideal para hacer en un día completo o un fin de semana sin prisas, con todas las paradas imprescindibles y los datos prácticos que necesitas para no tropezar por el camino.

Esquema del itinerario

  • Tramo 1: Salida de Bilbao hacia San Juan de Gaztelugatxe y Bermeo
  • Tramo 2: La reserva de Urdaibai y la ola izquierda de Mundaka
  • Tramo 3: El encanto marinero de Elantxobe y Lekeitio
  • Tramo 4: Salto a Guipúzcoa: las brasas de Getaria y el Flysch de Zumaia

Tramo 1: La ermita sobre el mar y el puerto de Bermeo

Ponemos rumbo al norte desde Bilbao por la BI-631 en dirección a la comarca de Busturialdea. En menos de 45 minutos el paisaje urbano desaparece para dar paso al bosque y al azul profundo del Cantábrico.

San Juan de Gaztelugatxe: Rocadragón en la vida real

Es la imagen más icónica de Euskadi. Una diminuta ermita dedicada a San Juan Bautista encaramada a un islote rocoso y unida a la tierra firme por un sinuoso puente de piedra de 241 escalones.

  • El ritual: Al llegar arriba, la tradición manda tocar la campana de la ermita tres veces para pedir un deseo y ahuyentar a los malos espíritus.
  • Reserva obligatoria: Tras su aparición como Rocadragón en la serie Juego de Tronos, el acceso está controlado. Aunque la entrada es gratuita, es obligatorio reservar plaza con antelación en la web oficial de la Diputación de Vizcaya si vas a ir en fines de semana, festivos o época estival.

Bermeo: Historia ballenera y color

A solo 10 minutos de Gaztelugatxe nos topamos con Bermeo, históricamente una de las villas pesqueras más importantes de la costa norte. Pasea por su Puerto Viejo (Puerto Viejo), flanqueado por casas altas y estrechas pintadas de colores vivos, y tómate un primer vino frente a los barcos de bajura.

Tramo 2: La Biosfera de Urdaibai y la leyenda de Mundaka

Bordeando la costa entramos de lleno en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, un espacio protegido de marismas, playas salvajes y estuarios donde el río Oka se funde con el mar.

  • Mundaka y la ola izquierda: Situado justo en la boca de la ría, este pintoresco pueblo es meca mundial del surf. Su famosa «ola izquierda» atrae cada año a surfistas de todo el globo. Asómate al mirador de la Ermita de Santa Catalina para contemplar la entrada de la ría y la isla de Izaro.
  • El chascarrillo local: Frente a Mundaka se divisa la Isla de Izaro. Durante siglos, los pueblos de Bermeo y Mundaka se disputaron su propiedad. Para resolverlo, en el siglo XVI acordaron una regata de traineras que comenzaría al cantar el gallo del amanecer. Cuenta la historia que los bermeanos dieron de beber a su gallo para que cantara antes de tiempo, ganaron la regata y se quedaron con la isla. Por eso, cada 22 de julio (Día de la Magdalena), el alcalde de Bermeo navega hasta Izaro y lanza una teja al agua diciendo: «Hasta aquí llegan las goteras de Bermeo».

Tramo 3: Pueblos colgados de la montaña y la joya de Lekeitio

Cruzamos al otro lado de la ría de Urdaibai para descubrir dos de las villas marineras más auténticas del litoral vizcaíno.

  • Elantxobe: Un pueblo que desafía a la gravedad. Sus casas están escalonadas en una ladera casi vertical sobre el mar. Tan estrechas son sus calles que en la plaza principal hay una plataforma giratoria para que los autobuses puedan dar la vuelta, ya que no tienen espacio físico para maniobrar.
  • Lekeitio y la isla de San Nicolás: Una de las paradas más bonitas del día. Presidido por la imponente Basílica de la Asunción de Santa María (con un retablo gótico bañado en oro alucinante), Lekeitio es famoso por la Isla de San Nicolás (Garraitz). Cuando la marea baja, queda al descubierto un malecón de piedra por el que se puede cruzar caminando directamente hasta la isla.

Tramo 4: Las brasas de Getaria y los acantilados de Zumaia

Cruzamos el límite provincial para adentrarnos en la costa de Guipúzcoa por la pintoresca carretera N-634.

  • Getaria: Protegida por la silueta del monte San Antón (el «Ratón de Getaria»), esta villa fortificada huele a carbón y leña. Aquí los asadores sacan sus parrillas a las calles del casco antiguo para asar el pesco fresco del día. Haz una parada para comer un rodaballo a la parrilla regado con txakoli de la zona.
  • Zumaia y el Flysch: El broche de oro de la ruta. En la playa de Itzurun, los acantilados muestran el fenómeno del Flysch: estratos rocosos verticales creados por la erosión marina durante millones de años que parecen un libro de historia de la Tierra al aire libre. Sube hasta la Ermita de San Telmo para ver el atardecer sobre los acantilados.

No cometas estas cagadas más habituales

Para que tu viaje sea un éxito rotundo y no termines perdiendo el tiempo o enfadándote, apunta estos errores clásicos de principiante que debes evitar a toda costa:

  1. Ir a San Juan de Gaztelugatxe sin reserva previa: Si llegas al control de acceso en temporada alta o fin de semana sin tu entrada descargada en el móvil, te darán la vuelta en la puerta sin contemplaciones aunque hayas hecho el viaje a propósito.
  2. Pensar que el camino a la ermita es un «paseo llano»: La caminata desde el parking hasta Gaztelugatxe tiene desniveles muy pronunciados. La bajada castiga las rodillas y la subida de vuelta requiere cierto esfuerzo físico. Olvídate de chanclas o tacones; lleva calzado deportivo o de montaña y agua.
  3. No mirar la tabla de mareas en Lekeitio o Zumaia: Para cruzar a pie a la Isla de San Nicolás en Lekeitio o apretar al máximo la belleza de las láminas del Flysch en la playa de Itzurun (Zumaia), necesitas que la marea esté baja. Consulta la tabla de mareas de la zona antes de organizar el orden del día.
  4. Confiarte con el aparcamiento en verano: Pueblos como Mundaka, Elantxobe o Getaria tienen cascos históricos pequeños y peatonales con plazas de parking muy limitadas para no residentes. Llegar a mediodía en pleno julio o agosto significa dar vueltas durante media hora. Madruga o utiliza los aparcamientos periféricos habilitados.
  5. Pretender hacer esta ruta a toda prisa por autopista: El encanto de este viaje está en la carretera costera tradicional. Si te metes en la autopista A-8 para ir más rápido, te perderás los paisajes, los acantilados y la esencia de los pueblos pesqueros.