Escapadas

Las 7 mejores escapadas de un día desde Barcelona (en tren o coche)

2 de septiembre de 2026

Barcelona lo tiene todo, no lo vamos a negar: playa, arquitectura modernista, oferta cultural infinita y una vida nocturna que no se acaba. Pero seamos sinceros: hay días en los que el bullicio de Las Ramblas, las hordas de patinetes eléctricos y el olor a asfalto recalentado te piden a gritos una tregua.

La suerte que tenemos es que Cataluña está montada de tal forma que, en menos de una hora y media, te puedes plantar en una cala secreta de la Costa Brava, en una ciudad medieval con más historia que muchas capitales europeas o en lo alto de una montaña sagrada rodeado de agujas de roca.

Si te apetece cambiar de aires, aquí tienes una selección de las mejores escapadas de un día desde Barcelona, probadas sobre el terreno, especificando si conviene ir en tren o en coche y, sobre todo, cómo disfrutarlas sin caer en el típico menú turístico de 25 euros con paella congelada.

1. Girona: platós de Juego de Tronos, casas sobre el Oñar y juderías míticas

  • Cómo ir: Tren de Alta Velocidad (AVE/Avant) desde Sants (38 minutos). Olvídate del coche: aparcar en el centro de Girona un fin de semana es para sacarse un máster en paciencia.
  • Por qué merece la pena: Girona tiene una escala perfecta para recorrerla a pie en un solo día. Su barrio judío (El Call) es uno de los mejor conservados del mundo, y el paseo por el puente de las Peixateries Velles (diseñado por la empresa de Gustave Eiffel) te da la vista clásica de las casas de colores sobre el río Oñar.
  • El chascarrillo local: Si ves una cola infinita de gente en la Catedral, no es solo por su nave gótica (la más ancha del mundo): es porque medio planeta quiere hacerse la foto bajando la escalinata donde la Secta de los Siete quemó a medio reparto en la sexta temporada de Juego de Tronos.
  • Para comer: Apártate de la escalinata y busca en el casco antiguo un buen plato de xuixos (el dulce típico frito relleno de crema) en la pastelería Can Castelló.

2. Montserrat: espiritualidad, senderismo y aglomeraciones rocosas

  • Cómo ir: Tren FGC (Línea R5) desde Plaza España hasta Monistrol de Montserrat + Cremallera (1 h y 15 min en total).
  • Por qué merece la pena: La silueta del macizo de Montserrat es única en el mundo. Sus formaciones rocosas redondeadas parecen esculpidas por un gigante caprichoso. Además de visitar la Basílica y a La Moreneta (la patrona de Cataluña), el verdadero espectáculo está en sus senderos.
  • Qué hacer: Coge el Funicular de Sant Joan para subir a la parte alta de la montaña. Desde allí hay rutas de senderismo sencillas con vistas panorámicas que, en días despejados, alcanzan hasta el mar y los Pirineos.
  • Un consejo de oro: Si quieres evitar la cola de tres horas para tocar a la Moreneta, llega en el primer tren de la mañana (antes de las 09:00). A partir de las 10:30 desembarcan los autobuses de excursiones organizadas y la paz espiritual salta por la ventana.

3. Sitges: glamour modernista, playas y el mejor ambiente del Garraf

  • Cómo ir: Tren de Cercanías Rodalies (Línea R2 Sud) desde Passeig de Gràcia o Sants (35 minutos).
  • Por qué merece la pena: Si buscas excursiones desde Barcelona en tren que incluyan mar, buena comida y paseo agradable, Sitges es la ganadora indiscutible. Conserva el encanto de antiguo pueblo de pescadores combinado con palacetes indianos del siglo XIX y una cultura de tolerancia y ambiente LGTBIQ+ que la convierte en una de las villas más dinámicas de la costa.
  • El plan perfecto: Pasea por el paseo marítimo hasta la icónica Iglesia de San Bartolomé y Santa Tecla, adéntrate en las callejuelas blancas del casco antiguo y tómate un arroz o un Xató (la ensalada típica con salsa de almendras y ñoras) frente al mar.

4. Tossa de Mar: la última muralla medieval a pie de playa en la Costa Brava

  • Cómo ir: En coche por la C-32 y GI-682 (1 h y 20 min). En autobús directo con la compañía Moventis/Sarfa desde la Estación del Norte.
  • Por qué merece la pena: Marc Chagall la bautizó como el «Paraíso Azul», y Ava Gardner se enamoró de ella rodando Pandora y el holandés errante. Su Vila Vella es la única población medieval amurallada que se conserva en la costa catalana.
  • Qué hacer: Sube caminando por los torreones de la muralla hasta el faro, con el Mediterráneo batiendo justo debajo. Luego, date un baño en la Playa Gran o camina 15 minutos por el camino de ronda (Camí de Ronda) hacia calas más recogidas como Cala Pola.

5. Besalú y la Zona Volcánica de la Garrotxa: viaje directo a la Edad Media

  • Cómo ir: En coche por la C-17 y A-26 (1 h y 20 min).
  • Por qué merece la pena: Nada más llegar, la vista de su puente románico fortificado del siglo XII cruzando el río Fluvià te deja con la boca abierta. Es, sin exagerar, uno de los pueblos bonitos cerca de Barcelona para ir el fin de semana que mejor conservan la atmósfera medieval.
  • Para combinar en el día: A solo 20 minutos en coche tienes la comarca de La Garrotxa. Puedes dar un paseo por la Fageda d’en Jordà (un bosque de hayas mágico que crece sobre una colada de lava) o subir al cráter del volcán Santa Margarida, que tiene una ermita en pleno centro del cráter.
  • Aviso para navegantes: En otoño el bosque de las hayas se pone hasta arriba de visitantes. Si vas en fin de semana, reserva el parking del bosque por internet con días de antelación o te tocará darte la vuelta.

6. Colonia Güell (Santa Coloma de Cervelló): el Gaudí sin masas

  • Cómo ir: Tren FGC (Líneas S3, S4, S8) desde Plaza España (25 minutos hasta la estación Colònia Güell).
  • Por qué merece la pena: ¿Quieres ver la genialidad de Antoni Gaudí pero estás harto de hacer colas en la Sagrada Familia o esquivar palos de selfie en el Park Güell? Este es tu sitio.
  • Lo que vas a ver: Una antigua colonia industrial textil del siglo XIX donde el empresario Eusebi Güell encargó a Gaudí la construcción de una iglesia. Solo se llegó a construir la Cripta, pero es una maravilla de columnas inclinadas, arcos catenarios y vidrieras raras que sirvió como banco de pruebas laboratorio para lo que luego aplicaría en la Sagrada Familia.

7. Tarragona: ruinas romanas frente al Mediterráneo

  • Cómo ir: Tren de Media Distancia (MD) desde Sants o Passeig de Gràcia (1 hora directa a la estación del centro de Tarragona).
  • Por qué merece la pena: La antigua Tarraco fue una de las capitales más importantes del Imperio Romano en Hispania, y el estado de conservación de sus monumentos le valió la declaración de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
  • El plato fuerte: El Anfiteatro Romano construido prácticamente sobre la arena de la playa. Ver las gradas milenarias con el azul del mar de fondo es una estampa inolvidable.
  • Costumbre local: Acaba la visita asomándote al Balcó del Mediterrani al final de la Rambla Nova. Dice la tradición tarraconense que hay que «tocar ferro» (tocar la barandilla de hierro) para que traiga buena suerte.

Tabla rápida: ¿Tren o coche para tu escapada desde Barcelona?

DestinoTiempo aprox.Mejor transportePerfil de escapada
Girona38 minTren AVE/AvantCultura, historia y gastronomía
Montserrat1 h 15 minTren FGC + CremalleraNaturaleza, senderismo y vistas
Sitges35 minTren RodaliesPlaya, ambiente urbano y compras
Tossa de Mar1 h 20 minCoche o AutobúsCosta Brava, calas y murallas
Besalú / Garrotxa1 h 20 minCoche obligatorioPistas medievales y volcanes
Colonia Güell25 minTren FGCArquitectura de Gaudí sin aglomeraciones
Tarragona1 horaTren Media DistanciaArqueología romana y playa