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Cultura

El Teatro Jovellanos de Gijón: secreto entre bastidores

28 de octubre de 2026

Cuando pensamos en teatros en Gijón, la mayoría se conforma con acudir a ver una obra y marcharse. Pero hay una experiencia que pocos conocen y que transforma por completo la visita al Teatro Jovellanos: adentrarse en sus entrañas, recorrer sus pasillos secretos, subir a las bambalinas y conocer las historias que se esconden tras el telón. Es un plan cultural diferente, perfecto para quienes buscan ir más allá de lo evidente en esta ciudad asturiana.

El Teatro Jovellanos: mucho más que una sala de espectáculos

El Teatro Jovellanos no es un teatro cualquiera. Inaugurado en 1899 como Teatro Dindurra, este edificio de estilo ecléctico con toques neoclásicos lleva más de un siglo siendo el corazón cultural de Gijón. Su fachada señorial en la calle Cabrales pasa casi desapercibida entre el bullicio del centro, pero tras esas puertas se esconde un universo fascinante.

Lo que hace especial a este teatro no es solo su programación —que incluye desde teatro clásico hasta danza contemporánea—, sino la posibilidad de descubrirlo desde dentro. Y no me refiero a sentarse en una butaca del patio de butacas, sino a recorrer espacios que normalmente están vedados al público: camerinos, foso de la orquesta, peine, telares y esos rincones donde los actores esperan su turno para salir a escena.

La visita teatralizada: un secreto bien guardado

La experiencia que recomiendo se llama «El Teatro por dentro», una visita teatralizada que organiza periódicamente el propio Teatro Jovellanos. No es algo que esté ampliamente publicitado ni que aparezca en las guías turísticas al uso, pero es una joya para quienes quieren conocer de verdad cómo funciona un teatro histórico.

La visita la conduce un personaje teatral —a veces un acomodador de época, otras veces un tramoyista veterano— que va narrando anécdotas mientras te lleva por rincones insospechados. La magia empieza cuando cruzas la puerta de «personal» y te adentras en los pasillos estrechos que comunican camerinos, salas de ensayo y almacenes de atrezo.

Qué verás durante el recorrido

El itinerario varía ligeramente según la programación del teatro, pero suele incluir:

  • Los camerinos principales: pequeños, íntimos, con espejos rodeados de bombillas y mensajes de actores que han pasado por allí.
  • El escenario desde bambalinas: la perspectiva que tienen los actores justo antes de salir, con el patio de butacas vacío frente a ti.
  • El foso de la orquesta: ese espacio estrecho bajo el escenario donde los músicos se concentran durante las funciones.
  • El peine y los telares: subir hasta la parte superior del escenario, donde se manejan telones y decorados con un sistema de poleas y contrapesos que parece sacado de otra época.
  • La cabina de iluminación y sonido: desde donde se controla toda la magia técnica de cada representación.

Cada espacio tiene su historia. Te cuentan cómo en los años 40 los actores llegaban al teatro en tranvía, cómo se las ingeniaban para los cambios de escenografía rápidos, o qué supersticiones siguen vigentes entre los profesionales del teatro (nunca se dice «buena suerte», sino «mucha mierda»).

Bambalinas y escenario del Teatro Jovellanos

Cómo reservar y cuándo ir

Aquí viene lo complicado: estas visitas no se realizan de forma continua. El Teatro Jovellanos las programa en momentos puntuales del año, generalmente vinculadas a fechas especiales como el Día Mundial del Teatro (27 de marzo), la Semana Europea del Teatro o eventos culturales concretos de la ciudad.

Mi consejo es que consultes la agenda cultural del teatro con cierta antelación si planeas visitar Gijón. Suelen anunciarlo en su web oficial y en las redes sociales del teatro. Las plazas son limitadas —normalmente grupos de 15 a 20 personas— y se agotan rápido, así que conviene estar atento y reservar en cuanto se abra el plazo.

En cuanto al horario, las visitas suelen programarse en fines de semana por la mañana o a primera hora de la tarde, evitando las horas de ensayos y funciones. La duración ronda los 90 minutos, aunque puede alargarse si el grupo es especialmente curioso y hace muchas preguntas.

Precio y accesibilidad

El coste suele ser muy asequible —hablamos de una actividad cultural subvencionada— aunque es mejor confirmarlo en el momento de la reserva. En ocasiones, estas visitas forman parte de programas gratuitos dentro de festivales o jornadas de puertas abiertas.

Respecto a la accesibilidad, hay que tener en cuenta que se trata de un edificio histórico con escaleras estrechas y espacios reducidos. La visita implica subir y bajar escalones, así que no es recomendable para personas con movilidad muy reducida. Eso sí, el teatro cuenta con ascensor para acceder a las salas principales como espectador.

Qué más hacer en los alrededores del Teatro Jovellanos

El Teatro Jovellanos está en pleno centro de Gijón, en la calle Cabrales, muy cerca de la Plaza del Instituto. Esto lo convierte en un punto de partida perfecto para explorar la ciudad a pie.

A cinco minutos andando tienes la Plazuela de San Miguel, con sus sidrerías tradicionales donde podrás culminar la experiencia cultural con una buena espicha. También está cerca el barrio de Cimavilla, el casco antiguo de Gijón, con sus callejuelas empedradas, el mirador del Cerro de Santa Catalina y la playa de San Lorenzo al fondo.

Si te ha gustado la experiencia teatral, puedes completarla con una visita al Museo Casa Natal de Jovellanos, a pocos metros del teatro. Allí descubrirás quién fue Gaspar Melchor de Jovellanos, el ilustrado asturiano al que el teatro debe su nombre, y entenderás mejor el contexto cultural de la ciudad.

Consejos prácticos para tu visita

Lleva calzado cómodo: vas a caminar, subir escaleras y moverte por espacios estrechos. Olvídate de tacones o zapatos rígidos.

Pregunta sin miedo: los guías suelen ser profesionales del teatro o personas muy vinculadas al Jovellanos. Les encanta compartir anécdotas y responder dudas. Es tu oportunidad de conocer el mundo teatral desde dentro.

Llega con tiempo: el punto de encuentro suele estar en la entrada principal del teatro. Llegar con 10-15 minutos de antelación te permitirá contemplar con calma el vestíbulo y la escalera principal, que también tienen su encanto.

Combínalo con una función: si tienes ocasión, intenta que tu visita a Gijón coincida con alguna obra programada en el Jovellanos. Ver el teatro primero por dentro y luego disfrutar de una función desde el patio de butacas es una experiencia redonda.

Consulta la agenda cultural de Gijón: la ciudad tiene una oferta teatral más amplia de lo que parece. Además del Jovellanos, están el Teatro de la Laboral y varios espacios alternativos donde se programa teatro independiente y experimental.

Por qué merece la pena esta experiencia

Visitar un teatro desde bambalinas es como descubrir el truco de magia después del espectáculo, pero sin que se rompa el encanto. Al contrario: lo multiplica. Entiendes el trabajo que hay detrás de cada función, la artesanía de los tramoyistas, la concentración de los actores, la precisión de técnicos de luz y sonido.

El Teatro Jovellanos, además, tiene ese punto de teatro de barrio, de espacio vivido y querido por los gijoneses, que lo hace especialmente entrañable. No es un mausoleo cultural, sino un lugar vivo donde cada semana hay ensayos, funciones, talleres y vida teatral real.

Para quienes buscamos experiencias de viaje que vayan más allá de lo evidente, esta visita es un hallazgo. No aparece en las listas de «imprescindibles» de Gijón, pero debería. Es uno de esos planes que te hacen sentir que has descubierto algo especial, un secreto compartido solo con unos pocos curiosos.

Alternativas si no coincide con las visitas guiadas

Si tu viaje a Gijón no coincide con las fechas de las visitas teatralizadas, no todo está perdido. Puedes acercarte al teatro y preguntar en taquilla si hay posibilidad de ver el interior fuera de horario de funciones. A veces, con suerte y si no hay ensayos, permiten echar un vistazo al vestíbulo y al patio de butacas.

Otra opción es asistir a alguna función, por supuesto. La programación del Jovellanos es variada y de calidad, con propuestas para todos los gustos. Desde el patio de butacas también puedes apreciar la belleza del edificio: la decoración de los palcos, el techo, la acústica privilegiada.

Y si te pica el gusanillo de los teatros históricos, en Asturias tienes otros ejemplos interesantes como el Teatro Campoamor de Oviedo, más monumental y conocido por acoger los Premios Princesa de Asturias, pero quizá menos accesible en cuanto a visitas guiadas.

El Teatro Jovellanos de Gijón es un tesoro escondido a plena vista. Un lugar donde el teatro no solo se ve, sino que se vive, se respira y se toca. Una experiencia que convierte una simple visita turística en un viaje al corazón de la cultura asturiana.